El pasado sábado 17 de mayo, tuve la oportunidad de asistir a esta obra de teatro que aunque fue divertida por momentos no me gustó todo lo que yo esperaba.
La obra la protagonizaron en esta ocasión Yolanda Ventura (la ficha amarilla del ex-grupo infantil Parchis), Dalilah Polanco y Diana Lein.
Estas últimas dos hermosas mujeres tuvieron sus tropezones en la obra pero profesionalmente se reicieron y siguieron actuando. A Yolanda Ventura le falló toda la noche el micrófono por lo que tuvo que gritar mucho la probre.
Sin escenografía (salvo algunas sillas y un cojín), con malas razones (muchas) se desarrolló la puesta en escena en un solo acto que por momentos a mí si me arrancó risas y en otros tantos me hizo detestar el haber ido.
Quizá soy demasiado mojigata, pero no me gusta hablar con malas razones y por tanto tampoco me gusta escucharlas, así que esa parte la detesté. Tampoco me gustó que regalaran condones a diestra y siniestra, ni que interactuaran con los hombres preguntándoles por "sus medidas", me pareció algo vulgar y fuera de lugar.
En fin, como he dicho en otras ocasiones: el gusto se rompe en géneros... esta vez, me quedaron a deber. Quizá tengo demasiado presente la obra Gipsy que ví hace muchísimo tiempo con Doña Silvia Pinal e Irán Castillo que lo demás me parece poco.
La obra la presentaron en el marco del Festival de las Tres Culturas que se realiza todos los años en mi ciudad y que en este año cumple sus 15 primaveras (literalmente).