Señor, Padre del universo que creaste a las criaturas humanas para que contigo colaboraran; otorga tu luz a los que nos dirigen y gobiernan.
Tú sabes cuan difíciles son las tareas de ser siempre justos, atentos y compasivos. Ellos, los gobernantes, Señor, necesitan tu ayuda y orientación, concédeles tu amor y benevolencia tornándolos sensibles y atentos a tu voluntad, a fin de que sean instrumentos de justicia y libertad y auténticos sembradores del bien.
Concédeles Señor, el deseo de servir y enséñales a defender las causas justas a través de una conducta siempre fiel. Bendice a nuestros gobernantes y protégelos, ampáralos y guíalos ahora y siempre con tu luz.
Amén.
Fuente: http://es.catholic.net/escritoresactuales/825/2860/articulo.php?id=38447