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Notas Bibliográficas
En esta sección transcribo textos de libros que me parecen interesantes y que me pueden ser de ayuda más adelante ya sea como bibliografía o entretenimiento; algo así como una ficha bibliográfica virtual.

NB: Negreros

Por Tenshys - 10 de Febrero, 2008, 20:19, Categoría: Notas Bibliográficas

Me tardé mucho en colgar el presente post, pero no quería dejar de hacerlo porque hubo muchas cosas de este libro que me interesaron y que quiero tener a la mano:


INDICE:

1.-  Del fin de la piratería.

2.-  Más sobre el fin de la piratería.

3.-  Port Royal y Kingston.

4.-  Nacimiento de la esclavitud.

5.-  Cita.

6.-  El dolor es fuego.

7.-  Cita.

8.-  Cita.

9.-  Lo único indestructible.

10.-  Cita.

11.-  Cita.

12.-  Cita.

13.-  El poder.

14.-  Contemplar la lluvia.

15.-  Nostalgia.

16.-  Invasión a la naturaleza.

17.-  Traición.

18.-  Rabia.

19.-  Secuelas.

20.-  Consecuencias de la trata de esclavos.

21.-  Cita.

22.-  Cita.

23.-  Perdón.


NEGREROS

Autor:  Alberto Vázquez Figueroa

Editorial:  Plaza and Janés Editores

1.-  En cierto modo los jamaicanos habían llegado a la conclusión de que el violento terremoto del 7 de junio, no sólo había aniquilado a una ciudad, sino que en cierto modo había puesto fín a toda una época e incluso a una forma de entender la vida, ya que a partir de aquel momento la tranquila bahía dejaría de ser el seguro refugio de unos piratas que a todas luces parecían condenados a desaparecer.

Página 22

2.-  El próspero comercio de café, cacao, azúcar y sobre todo, esclavos, estaba desmostrado ser mucho más rentable y menos arriesgado que el duro oficio de "salteador de galeones", y ya eran muchas y muy importantes las voces que clamaban para que se pusiera coto a las andanzas de los temidos "Perros de Mar".

Página 22

3.-  Si bien Port Royal había sido la meca de los piratas caribeños, Kingston debería convertirse de allí en adelante en la meca del tráfico de esclavos con desnio al mercado caribeño.

Página 22

4.-  Pesa a tal decisión acabase por afectar negativamente a millones de seres humanos a lo largo del siguiente siglo, la decisión del coronel James Buchana no debe atribuirse en absoluto a su posible talante racista, sino al simple hecho de que estaba convencido de que la importación masiva de mano de obra africana al Nuevo Mundo contituía, no sólo un negocio lícito, sino incluso beneficioso tanto para los compradores como para los comprados.

A tal respecto se hace necesario resaltar el hecho de que había sido la propia reina de Inglaterra, el príncipe Ruperto y el duque de York, los fundadores de la tristemente famosa Real Compañía de Africa, especializada en la captura y venta de esclavos, por lo que no es de extrañar que un miembro destacado de su ejército acabase por aceptar a pies juntillas la teoría de que lo Su Graciosa Majestad patrocinaba debía ser necesariamente justo.

Páginas 22 y 23

5.-  Ser educado no te convierte en caballero.

Página 43

6.-  Perder a quienes más amamos, consitutye la dura forja en la que se suele moldear nuestro carácter -replicó calmosamente el inglés- Lo sé por experiencia.  El dolor es el único fuego capaz de poner el alma al rojo vivo, y lo más triste es que jamás podemos saber qué aspecto adquirirá si se la golpea en ese instante.

Página 44

7.-  Con frecuencia resultan inútiles las vidas, no las muertes.

Página 53

8.-  La omisión puede llegar a ser mucho más culpable que la acción.

Página 55

9.-  Ninguna pareja resulta indestructible, ya que por deficinición puede partirse en dos -le hizo notar ella- Lo único realmente indestructible es el espíritu humano, capaz de ser aplastado mil veces y volver a erguirse otras mil.

Página 62

10.-  Mi abuelo siempre decía que la rivalidad entre aliados suele haer perder más batallas que los méritos del enemigo.

Página 145

11.-  Nada que se haga con fe resulta inútil, puesto que al menos sirve para engrandecer el alma.

Página 156

12.-  Si en verdad pensamos que nuestra forma de actuar es justa, no debe coartarnos que otros hagan mal uso de ella.

Página 156

13.-  Me preguntas por qué el hombre glanco trata al negro peor que a las bestias -musitó al fin- Y lo único que puedo asegurarte es que, a través de los siglos, y siempre que se ha presentado la ocasión, el hombre blanco ha tratado de igual modo a otros hombres blancos.  -Hizo una pausa para que la matrona pudiese traducir sus palabras-.  No es cuestión de color de piel; es cuestión de poder, porque los europeos están acostumbrados a dominar, humillar y explotar sea cual sea la raza que se preste a ello.

Página 169

14.-  Contemplar la lluvia se convertía en esos momentos en la máxima ambición de cuantos hasta hace poco antes desarrollaban una frenética actividad, como si dicha contemplación se hubises transformado de pronto en la única causa digna de ser tenida en cuenta, puesto que en aquel rincón del mundo la lluvia no solamente hacía crecer la hierba sino que obligab a madurar las semillas de profunda nostalgia que acostumbran a dormir en lo más recóndito de todos los corazones.

Página 183

15.-  Nada trae más recuerdos a la mente que una cortina de agua cayendo silenciosa, ni nada entristece más que el repiquetear de gruesas gotas contra las hojas de los árboles.

Página 183

16.-  Millones de aves alzaban el vuelo cubriendo el cielo de gritos y colores, sorprendidas y se diría que hasta escandalizadas por el hecho de que tan extraños instrusos osaran invadir un hábitat que permanecía inviolado desde el comienzo mismo de los siglos.

¿Qué tenían que ver aquellas pesadas máquinas de guerra con las livianas canoas indígenas que de año en año se adentraban por las bocas del delta?

¿Quién les había dado permiso para quebrar las ramas de los árboles que se inclinaban sobre el río arrojando al agua unos nidos que habían costado tanto esfuerzo y tanto mimo construir?

¿Y por qué extraña razón venían a romper un equilibrio que la naturaleza había tardado milenios en crear?

Página 201

17.-  Cuando alguien es tan estúpido como para dejar escapar el poder, siempre hay otro dispuesto a apoderarse de él, y por definición, la traición jamás llega de aquel de quien sospechas, sino de aquel que menos imaginas.

Página 220

18.-  Cuando un ser querido muere, deja tras de sí un gran vacío y un profundo dolor que tarda en cicatrizar, pero cuando se sabe que ese ser querdido está muy lejos y tal vez peor que muerto, puesto que le obligan a padecer todas las penas del infierno, el vacío y el dolor se transforman en una sorda rabia y una desesperante impotencia que invita a sacar los ojos y arrancar la piel a tiras a los culpables de tamaña desgracia.

Página 225

19.-  La principal secuela que dejaron los siglos de la "trata" en el continente negro, no se limitó al amargo recuerdo que pudiera quedar en la memoria colectiva de quienes la padecieron, sino sobre todo el hecho de que a la larga, aquella cruel injusticia acabó por convertirse en hábito; una forma de vida que millones de seres humanos se vieron obligados a aceptar como algo tan natural y frecuente como la enfermedad o la muerte.

Página 226

20.-  Los grilletes de la esclavitud hicieron saltar por los aires los eslabones que unían a una generación con la siguiente, y siglos de ininterrumpidas "razzias" provocaron que, en grandes regiones de Africa, las culturas tradicionales se fueran debilitando año tras año hasta casi desaparecer.

Técnicas, conocimientos y secretos que deberían haber pasado de mano en mano en los más diversos campos del saber humano se olvidaron, al igual que se olvidó la historia de cada comunidad e incluso la razón de ser o la mítica procedencia de sus dioses.

Lo que las "civilizadas" naciones blancas hicieron a las africanas no fue ya un "genocidio" tal como se entiende hoy en día, sino más bien una sistemática destrucción de cada una de sus señas de identidad, hasta concluir por dejarlas vacías de contenido.

Páginas 226 y 227

21.-  Aquel que esclaviza a sus propios hermanos es mil veces peor que el peor de sus enemigos.

Página 249

22.- La venganza no resucita a los seres queridos -señaló con infinita calma- Ni la crueldad alivia el auténtico dolor que se esconde en lo más profundo del alma.

Página 327

23.-  Tan solo el perdón ayuda a olvidar y tan solo el amor contribuye a construir un mundo más justo.

Página 328

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NB: El retrato de Dorian Gray

Por Tenshys - 1 de Marzo, 2007, 17:20, Categoría: Notas Bibliográficas

POR:  Oscar Wilde                                              Anaya Editores, S.A.


Libro leído entre: 28-Dic-2006 y el 22-Ene-2007


INDICE:

  1. Sobre Oscar Wilde (1).
  2. Nombre verdadero.
  3. Oscar "El Salvaje".
  4. Obras de Oscar Wilde.
  5. Obras maestras.
  6. Acusación de homosexualidad.
  7. Cumplimiento de sentencia.
  8. Muerte de Oscar Wilde.
  9. Antecedentes literarios del personaje "Dorian Gray".
  10. El personaje "Dorian Gray" como creación literaria.
  11. Contenido autobiográfico de "El Retrato de Doriann Gray".
  12. Fondo histórico.
  13. División de la obra.
  14. Sibila Vane.
  15. Romanticismo vs. realismo.
  16. Lord Henry.
  17. Descripción de Lord Henry.
  18. Defectos de Lord Henry.
  19. La verdadera belleza.
  20. Remedio para ahuyentar la tentación.
  21. Lo que prefieren los hombres prácticos y sobre los americanos. 
  22. Fuerza bruta.
  23. Rejuvenecer.
  24. Mala música.
  25. No casarse con nadie.
  26. Malos artistas.
  27. Discordia.
  28. La tragedia del pobre.
  29. Tragedias de la vida.
  30. Fascinación por sí mismo.
  31. Deseos de cosas imposibles.
  32. Teoría sobre la vida.
  33. Riqueza y sociedad.
  34. Pecado.
  35. Lecturas.
  36. Segundos matrimonios.
  37. La mujer ama por los defectos.
  38. Las cargas de los errores.
  39. Fantasías de venganza e imaginación de remordimientos.
  40. Temperamentos sutiles.
  41. Sobre el ser bueno y las tentaciones.
  42. Tragedia de la vejez.
  43. Sobre la gobernación de la vida.
  44. Final.


* De Oscar Wilde *

1.-  Oscar Wilde (1856-1900) El poeta Narcisista. (Pág. III).

2.-  Su verdadero nombre fue Oscar Fingal O'Flahertie Wills.  Nacido en Dublín. (Pág. III).

3.-  Tomó el nombre de Oscar Wilde (el "extravangante" o "salvaje" Oscar), y como tal se hizo famoso como poeta y dramaturgo. (Pág. III).

4.-  En 1888 publicó el exquisito relato de "El príncipe feliz" y otros cuentos, y las narraciones policíacas: "El crimen de Lord Arthur Saville y otros cuentos", a las cuales siguió su mejor novela, "El retrato de Dorian Gray", un personaje con el cual se identificó psicológicamente, y que sería en parte autobiográfico. (Págs. III y IV).

5.-  Sus obras maestras probablemente sean sus comedias para el teatro: "El abanico de Lady Windermere", "Salomé", "Una mujer sin importancia", "La importancia de llamarse Ernesto". Pág. (IV).

6.-  En 1895 Oscar Wilde fue acusado de homosexualidad o sodomía, como se le llamaba entonces.../... El juicio fue objeto de una publicidad escandalosa y morbosa, en la cual se exhibió al gran escritor como un monstruo de la depravación, ante una sociedad intolerante y fanática.  La sentencia del juez, de dos años de prisión en Reading, no fue en realidad muy dura, pero los efectos de esta condena constituyeron el final de una brillante carrera y la destrucción de un hombre.  Sin embargo fue entonces cuando, desde lo más profundo de su desgracia, escribió lo mejor de su obra poética:  "La balada a la Prisión de Reading" y "De profundis", que son cantos nada superficiales, llenos de sinceridad y de arrepentimiento. (Pág. IV).

7.-  Una vez cumplida su sentencia, Oscar Wilde no pudo se admitido en la sociedad londinense en dónde tanto había brillado, ni tampoco fue perdonado por su familia, que se avergonzaba de él. (Pág. V).

8.-  Murió en París, completamente olvidado, en 1900. (Pág. VI).

* Prólogo *

9.-  Los antecedentes literarios del personaje Dorian Gray datan desde la mitología griega y la literatura clásica.  Así son las leyendas de Narciso, Pigmalión y Adonis, en los cuales los personajes manifiestan un desmedido amor por sí mismos, junto con unprofundo anhelo de perfección y de inmortalidad. (Pág. IX).

10.-  El personaje de Dorian Gray, como creación literaria, alcanza alturas legendarias y filosóficas en el sentido de que hubiera podido existir alguien que, por amor a la belleza hubiese querido concretar el deseo de esconder sus vicios y su maldad en un objeto, a condición de permanecer para siempre joven, saludable y bello. (Pág. IX).

11.-  Oscar Wilde será recordado como el autor de "El retrato de Dorian Gray", como una obra maestra que tiene un valor imperecedero.../... sobre todo por el contenido autobiográfico de la descripción, porque sencillamente, Oscar Wilde es Dorian Gray.  Y más exactamente, Wilde está dividido en tres partes: el artista idealista, el personaje de carne y hueso, y el crítico escéptico. (Pág. X) (*).

(*) Notas personales:  a).-  Artista idealista:  Basilio Hallward; b).-  Personaje de carne y hueso: Dorian Gray; c).-  Crítico escéptico: Lord Henry.

12.-  La novela tiene como fondo histórico la descripción magistral de la época victoriana, de la cual fue actor y testigo el propio Oscar Wilde.

13.-  La obra se divide en tres partes o en tres personajes: Basilio Hallward, un artista verdadero que, al igual que el Pigmalión de Shakespeare, se enamora de su obra y de Dorian Gray y que muere en el momento en que se da cuenta de que su obra está dañada de manera irreparable.  El hecho de que el mismo Dorian Gray, el personaje admirado, seal el asesino, hace suponer que la etapa idealista de Oscar Wilde tuvo una duración muy breve.  Hallward se niega a creer en la degradación de su modelo y, como tampoco admite ninguna imperfección en su obra, debe morir. (Págs. X y XI).

14.-  Sibila Vane, la prometida de Dorian representa la encarnación del teatro y del amor romántico.../... Dorian la admira, porque la considera de una perfección ideal, pero se decepciona en cuanto ella muestra sus defectos. (Pág. XI).

15.-  En el episodio de Sibila Vane se manifiesta la actitud de desencanto y rechazo que Dorian, y el mismo autor, sentían hacia el romanticismo, y sólo les queda el realismo como único camino que está por recorrer como consecuencia lógica de los acontecimientos y, también, como una manera de ver la vida misma.  Esta actitud marca para Dorian el principio de sus tendencias egoístas y su inclinación al vicio.  Todo esto se da al mismo tiempo que profesa un infalible amor por todo lo bello.  A partir de entonces su vida estaría llena de caprichos y crímenes. (Pág. XI).

16.-  Lord Henry es la tercera persona de la novela y también el tercer aspecto de la personalidad de Oscar Wilde. (Pág. XI).

17.-  Es el aristócrata que se desenvuelve en la sociedad victoriana y el juez escéptico de la misma.  Más que un artista, es un crítico de arte que sabe juzgar lo bueno y lo malo del mundo y de los artistas.  Es un admirador de Dorian Gray, a quien profesa una amistad leal y sincera.  Considera que una persona tan bella como Dorian, se le puede perdonar todo y Lord Henry lleva esta lealtad hasta el extremo de ser cómplice de los crímenes del personaje principal. (Pág. XII).

18.-  Lord Henry es ecuánime, flemático, sibarita y brillante.  Los diálogos en que interviene son exquisitos y llenos de sabiduría.  Han quedado para la posteridad como las citas literarias más brillantes de Oscar Wilde.../... Tal el único defecto de Lord Henry sean su escepticismo y los continuos elogios de que hace objeto a Dorian.  Pero en última instancia, estas frases halagadoras no son más que el afán narcisista que tiene Wilde de alabarse a sí mismo elogiando a Dorian.  y revela también, una tendencia de Wilde por esconder y justificar los vicios que lo llevaron al homosexualismo, y por ende al fracaso y destrucción de su vida.  Por tanto, no es exagerado decir que Oscar Wilde tuvo un final parecido al de legendario héroe, Dorian Gray. (Pág. XII).

* De la obra *

19.-  La verdadera belleza, termina donde empieza una expresión intelectual.  La inteligencia es en sí misma una especie de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro.  En el momento en que se sienta uno a pensar se convierte en todo nariz o todo frente o en cualquier cosa horrible. (Pág. 11).

20.-  El único remedio de ahuyentar una tentación es ceder a ella.  Resistirla es hacer que nuestra alma crezca enfermiza deseando las cosas que se ha prohibido a si misma. (Pág. 31).

21.-  Los hombres prácticos preferimos ver las cosas por nosotros mismos, no contentarnos con leer acerca de ellas.  Los americanos son un pueblo interesante en extremo.  Son absolutamente razonables.  Creo que esa es su característica más destacada. (Pág. 59).

22.-  Puedo soportar la fuerza bruta, pero la razón bruta es del todo insoportable.  Hay algo injusto en su empleo.  Da golpes bajos a la inteligencia. (Pág. 59).

23.-  ¡Ah! Lord Henry, me gustaría que usted me dijera cómo se rejuvenece.

El se quedó pensando unos momentos.

- ¿Puede usted recordar algún gran error que haya cometido en sus jóvenes años, duquesa? - preguntó, mirándola por encima de la mesa.

- Me temo que muchísimos - exclamó ella -.

- Entonces cométalos otra vez - dijo él gravemente - para revivir la juventud, no hay más que repetir sus locuras.

(Pág. 62).

24.-  Nunca hablo mientras suena la música, por lo menos buena música.  Sólo cuando oímos música mala, es nuestro deber ahogarla con nuestra conversación. (Pág. 63).

25.-  No se case nunca con nadie, Dorian.  Los hombres se casan por cansancio; las mujeres, por curiosidad; ambos quedan decepcionados. (Pág. 70).

26.-  Los únicos artistas personalmente deliciosos que he conocido, eran malos como artistas.  Los buenos artistas existen simplemente en sus obras, de modo que como personas, no tienen el menor interés. (Pág. 82).

27.-  La discordia es verse forzado a estar en armonía con los demás. (Pág. 110).

28.-  La verdadera tragedia del pobre es que no puede concederse más que una constante renuncia de sí mismo. (Pág. 110).

29.-  Las tragedias reales de la vida ocurren de una manera tan poco artística, que nos hieren por su cruda violencia, su absoluta incoherencia, su absurda necesidad de sentido y su total carencia de estilo. (Pág. 141).

30.-  ... colocándose con un espejo frente al retrato, pintado por Basilio Hallward, contemplaba ora la diabólica y envejecida cara del lienzo, ora el maravilloso rostro juvenil que le devolvía la sonrisa desde el bruñido espejo.  La gran agudeza del contraste hacía más vivo su sentido del placer.  Se enamoraba cada vez más de su propia belleza y se interesaba cada vez más por la corrupción de su propia alma.  Examinaba minuciosamente y, a veces, con un monstruoso y terrible deleite, las espantosas líneas que surcaban su marchita frente o que se retorcían alrededor de su boca, gruesa y sensual, preguntándose en ocasiones cuáles eran más horribles, si las señales del pecado o las de la edad.  Colocaba sus blancas manos junto a las ordinarias e hinchadas manos del retrato y sonreía.  Se burlaba del cuerpo deformado y los miembros flojos. (Págs. 178 y 179).

31.-{Este número es mi parte favorita del libro} Hay pocos de nosotros que no se hayan despertado alguna vez antes del amanecer, o bien después de una de esas noches de insomnio que casi nos hacen enamorarnos de la meurte, o bien tras una noche de horror y alegría deforme en que a través de las cámaras del cerebro se deslizan fantasmas más terribles que la realidad misma, y el instinto con esa vida intensa que se esconde en todo lo grotesco y que presta al arte gótico su paciente vitalidad, porque este arte es, pudiéramos imaginar, especialmente el arte de aquellos cuyas mentes han sido turbadas con la enfermedad del ensueño.  Gradualmente, unos dedos blancos trpan por las cortinas y parecen temblar.  Con fantásticas formas negras, mudas sombras se arrastran por los rincones de la habitación y allí se agazapan.  Fuera está el gorjeo de los pájaros entre las hojas, o el ruido de los obreros yendo a su trabajo, o los suspiros y sollozos delviento que viene delas colinas y vaga alrededor de la casa silenciosa como si temiera despertar a los durmientes, que necesitarán llamar al sueño de su caverna purpúrea.  Un velo tras otro de oscura gasa se levantan y las cosas recobran gradualmente sus formas y colores y observamos a la aurora rehaciendo el mundo en su antiguo molde.  Los pálidos espejos vuelven a tener su vida mímica.  Las lámparas apagadas están en dónde las dejamos y junto a ellas el libro a medio cortar que estamos estudiando, o la flor que hemos llevado al baile, o la carta que hemos tenido miedo de leer, o que hemos leído con demasiada frecuencia.  Nada nos parece cambiado.  Fuera de las sombras irreales de la noche vuelve la vida real que conocíamos.  Tenemos que continuarla donde la habíamos interrumpoido y se apodera de nosotros un terrible sentimiento de la necesidad de continuidad, de la energía, en el mismo manido círculo de costumbres estereotipadas, o, podría ser, un salvaje deseo de que nuestros párpados se abrieran una mañana sobre un mundo que se hubiera transformado en la oscuridad para nuestro placer, unmundo en que las cosas tuvieran frescas formas y colores, que estuviera cambiado, o que tuviera otros secrtos, un mundo en ql que el pasado tuviera muy poco o ningún lugar, o que sobreviviera, en todo caso, en una forma inconsciente de obligación o de pensar, ya que hasta el recuerdo de la alegría tiene su amargura y el recuerdo de los placeres su dolor. (Págs. 182 y 183).

32.-  ... ninguna teoría sobre la vida parecía tener para él importancia comparada con la vida misma.  Era profundamente consciente de lo estéril que es toda especulación intelectual cuando está separada de la acción y de la experiencia.  Sabía que los sentidos, no menos que el alma, tienen sus misterios espirituales que revelar. (Pág. 185).

33.-  Su cuantiosa riqueza fue un claro elemento de seguridad.  La sociedad, por lo menos la sociedad civilizada, no está nunca dispuesta a creer lo que se pueda decir en detrimento de aquéllos que reúnen riqueza y fascinación.  Siente instintivamente que los modelos tienen más importancia que la moral y , en su opinión, la más alta respetabilidad tiene mucho menos valor que la posesión de un buen cocinero. (Pág. 197).

34.-  El pecado es una cosa que se queda grabada en la cara de los hombres.  No puede ocultarse.  La gente habla a veces de vicios secretos, pero no existen tales cosas.  Si un hombre degenerado tiene un vicio, lo cuestra en las líneas de la boca, en la caída de sus párpados y hasta en el moldeado de las manos. (Pág. 206).

35.-  Leyó lo que decía sobre las golondrinas que revolotean por el pequeño café de Esmirna, entrando y saliendo, mientras los hadjis sentados, pasan las cuentas de ámbar de sus rosarios y los mercaderes, con sus turbantes, fuman sus largas pipas de borlas y hablan gravemente entre sí; leyó sobre el Obelisco de la Plaza de la Concordia, que llora lágrimas de granito en su solitario destierro sin sol, y languidece por volver al Nilo, cubierto de altos lotos, donde hay esfinges, ibis rosas y rojos, buitres blancos de garras de oro, cocodrilos con ojos pequeños de berilo, que se arrastran por el limo verde y vaporoso... (Págs. 226 y 227).

36.-  Cuando una mujer se casa por segunda vez es porque detestaba a su primer marido.  Cuando un hombre se vuelve a casr es porque adoraba a su primera esposa.  Las mujeres prueban suerte, los hombres arriesgan la suya. (Pág. 244).

37.-  Si las mujeres no les amásemos por sus defectos, ¿qué sería de ustedes? Ninguno podría casarse nunca.  Serían todos ustedes una banda de desgraciados solterones.  No cre, sin embargo, que esto les cambiara mucho.  Actualmente, todos los casados viven como solteros y todos los solteros como casados. (Pág. 245).

38.-  Los días son demasiado breves para soportar sobre los propios hombros la carga de los errores de los demás... Cada hombre vivía su propia vida y pagaba su propio precio por vivirla.  La única pena era que tuviese uno que pagar una y otra vez, en realidad.  En sus relaciones con el hombre, el destino no cierra nunca sus cuentas. (Pág. 258).

39.-  Pero quizá era sólo su fantasía la que llamaba a la venganza de la noche y ponía ante él las espantosas formas del castigo.  La vida actual era un caos, pero siempre había algo terriblemente lógico en la imaginación.  Era la imaginación la que ponía al remordimiento en la pista del pecado.  Es la imaginación la que hace que cada criemn soporte su informe camada.  En el mundo corriente de los hechos ni los malos son castigados, ni los buenos son recompensados.  El éxito es para los fuertes y el fracaso para los débiles. (Pág. 273).

40.-  Su propia naturaleza se había rebelado contra el exceso de angustia que intentó mutilar y perjudicar la perfección de su calma.  Siempre pasa eso con los temperamenteos sutiles finamente templados.  Sus fuertes pasiones tienen que pulverizarles o doblegarse.  O matan al hombre, o mueren ellas.  Las tristezas superficiales y los amores superficiales son los que sobreviven.  Los amores y las tristezas verdaderamente grandes se destruyen por su propia plenitud. (Págs. 274 y 275).

41.-  ...cualquiera puede ser bueno en el campo.   Allí no hay tentaciones.  Esa es la razón de que la gente que vive fuera de la ciudad sea tan incivilizada.  La civilización no es bajo ningún concepto una cosa fácil de lograr.  Sólo hay dos caminos para alcanzarla.  Una, siendo culto; otra, siendo corrompido.  La gente del campo no tiene oportunidad de ser ni lo uno ni lo otro; por eso se han estancado. (Págs. 287).

42.-  La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno ha sido joven. (Pág. 296).

43.-  La vida no se gobierna por la voluntad o la intención.  La vida es una cuestión de nervios, fibras, y células lentamente constituídas en las cuales se oculta el pensamiento y la pasión tiene sus sueños. (Pág. 296).

44.-  Al entrar encontraron, colgado de la pared, un espléndido retrato de su señor, con el aspecto que le habían visto últimamente, en toda la maravilla de su exquisita belleza.  Tendido en el suelo, había un hombre muerto, en traje de etiqueta, con un cuchillo clavado en el corazón.  Estaba canoso, arrugado y tenía un rostro repugnante.  Hasta que no examinaron sus sortijas no le reconocieron. (Pág. 307).

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NB: Las Claves de Egipto

Por Tenshys - 4 de Enero, 2007, 20:36, Categoría: Notas Bibliográficas

Libro:  “Las Claves de Egipto”

Por:  Lesley y Roy Adkins

Versión Castellana:  Juan Manuel Ibeas

Editorial:  Debate

Leído entre el 09/10/06 y el 23/12/06


ÍNDICE DE NOTAS:

  1. Cleopatra.
  2. Sobre el desbordamiento del Nilo (1).
  3. Mamelucos.
  4. El pie de la momia.
  5. Emblemas napoleónicos.
  6. Hacia donde miran los signos.
  7. Amor de Champollion por Egipto.
  8. Composición del nombre: Tutankamon.
  9. Sobre la pronunciación de los nombres de los faraones.
  10. Los jacobinos.
  11. De dónde vienen los vasos canopianos o canopes.
  12. Mal llamados vasos canopianos.
  13. Significado de los vasos canopianos y resumen del proceso de momificación.
  14. Utilización del nombre «vaso canopiano».
  15. Champollion y Diógenes.
  16. Jeroglíficos con representaciones peligrosas.
  17. Palabra copta para designar a Egipto.
  18. Símbolo del dios Thoth.
  19. Sobre el nombre de las personas.
  20. El papiro.
  21. La paleta del escriba.
  22. Libro de los muertos.
  23. Deterioro de los papiros.
  24. Desbordamiento del Nilo (2).
  25. División de los días, meses y años en el antiguo Egipto.
  26. El Valle de los Reyes.
  27. Maatkare Hatshepsut-Amón.
  28. Elegía a los autores muertos.
  29. Templos y tumbas vs. casas y palacios.
  30. Religión.
  31. A qué le tenían miedo los egipcios.
  32. ¿Cuerpo, mente y espíritu?
  33. El muerto bendito.
  34. Cráteres en la luna... recordando al dios Thoth.
  35. Máxima egipcia.


1.-  «Cleopatra» Nombre que escrito en griego y jeroglífico, proporcionó una de las claves fundamentales para el desciframiento de la escritura egipcia.

(Pág. 20).

2.-  El desbordamiento anual del río dejaba a lo largo del valle del Nilo una gruesa capa de cieno negro, húmedo y fértil, que dio origen a uno de los nombres antiguos de Egipto: "Kemet, «La Tierra Negra»", una tierra tan fértil que producía el verdadero oro de Egipto: el grano.

(Pág. 27).

3.-  En el Imperio Otomano, ya en declive, Egipto seguía sometido a la autoridad de los sultanes de Constantinopla pero había quedado dominado por los mamelucos.  En árabe, mameluco significa «hombre comprado», pero en realidad, aunque a los mamelucos los compraban como esclavos cuando eran niños, generalmente en el Cáucaso, se los preparaba para ser guerreros y se convertían automáticamente en hombres libres al recibir un destino militar.  Los mamelucos formaban la auténtica aristocracia de Egipto (* de esa época) y vivían lujosamente gracias a los impuestos arrancados al resto de la población.

(Pág. 30)  (*) Nota personal.

4.-  Denon (*)... reunió todas las antigüedades que pudo, como vasijas de cerámica, estatuillas e incluso el pie momificado de una mujer, que encontró en una tumba del Valle de los Reyes.  Dicho pie inspiró el relato "Le pie de momie" («el pie de la momia»), publicado en 1840 por Theophile Gautier; aunque no fue la primera obra de ficción en la que aparecía una momia, inició todo un género de historias de terror romántico que, a su vez, generaría más adelante toda una serie de películas de terror.

(Pág. 43) (*) Dominique Vivant Denon.

5.-  En su intento de diferenciarse claramente de las viejas dinastías francesas, Napoleón llegó a sustituir el símbolo de la «flor de lis», asociado con la monarquía borbónica, por la abeja, un símbolo tomado directamente de los jeroglíficos.  Aunque entonces aún no se sabía, la abeja era el símbolo del Bajo Egipto; el símbolo del Alto Egipto era la planta de carrizo, y a los faraones que reinaban sobre todo Egipto se les saludaba como: "El del carrizo y la abeja".  Probablemente, Napoleón adoptó el símbolo de la abeja haciéndose eco de las palabras del antiguo escritor romano Amiano Marcelino (que vivió aprox. de 325 a 395 d.C.), que dijo que la abeja era el símboo egipcio de la realeza porque «un gobernante debe combinar la dulzura con el aguijón».  La abeja se convirtió en el símbolo predominante del Imperio Napoleónico, aunque también se utilizaron otros emblemas, como la estrella y las hojas de laurel.  Las hojas de laurel eran una alusión al emblema clásico del «vencedor» y los emperadores romanos habían utilizado coronas de laurel como insignia de su cargo.  La estrella era de cinco puntas, y a veces tenía el mismo diseño que el jeroglífico egipcio (que se creía erróneamente que significaba "divino", cuando en realidad significaba "estrella"); en esta forma se utilizaba en ocasiones junto con la abeja en las imágene de Napoleón, queriendo significar «divino rey».

(Pág. 52)

6.-  Zoëga (*)... hizo una importante observación: que la dirección en la que se lee una inscripción depende de la dirección hacia dónde miran los signos.  Los jeroglíficos siempre "miran" hacia el principio de la línea del texto, y las columnas verticales de jeroglíficos se leen siempre de arriba abajo.

(Pág. 72) (*) Geor Zoëga, erudito danés.

7.-  Jean-François Champollion: «Deseo hacer un profundo y continuo estudio de esta antigua nación... Entre todos los pueblos que más amo, os juro que ninguno supera en mi corazón al egipcio.»

(Pág. 76)

8.-  El nombre del faraón más famoso, Tutankamón, se compone de tres partes, que significan: «Amón», «imagen de» y «vivo», y se traduce como "la imagen viva del dios Amón".

(Pág. 94)

9.-  Para hacer pronunciables los nombres de los faraones (*) ahora se intercalan vocales entre las consonantes.  Por pura conveniencia se utiliza muchas veces la « e » (**) «Ementutenkh», pero a veces se utilizan otra vocales para que los nombres suenen menos monótonos, y en este caso en concreto (**) el nombre cambia a «Amuntitankh».  Los antiguos egipcios ponían los nombres de dioses delante, por respeto, pero en la actualidad los elementos de una palabra se reordenan de acuerdo con el sentido: «viva imagen de Amón» es Tutankamón.  La situación se complica aún más porque el nombre del faraón Tutankamón incluye el nombre de un dios que se menciona en la Biblia y en los antiguos textos griegos como «Amón» o «Ammón» (aunque esto no significa que los egipcios usaran esa misma pronunciación).  Por esta razón, esa parte del nombre se suele escribir en la actualidad como «amun», «amon» o «amen».  Lo mismo ocurre con los nombres de otros muchos faraones, lo que ha dado lugar a una gran variedad de grafías y pronunciaciones, sin que se pueda demostrar que alguna de ellas sea la pronunciación correcta en egipcio antiguo.

(Págs. 94 y 95) (*) Muchas de las palabras en egipcio antiguo no utilizaban vocales.  (**) Se refiere a Tutankamón.

10.-  Sus envidiosos enemigos alegaron que era demasiado joven y criticaron su política (*), llamándole «jacobino», un insulto que implicaba que no sólo estaba contra la monarquía sino también contra Napoleón.  Los jacobinos, cuyo nombre hacía alusión a la calle de St. Jacques (San Jacobo) de París, dónde se habían reunido por primera vez, se convirtieron en los demócratas más extremistas de la revolución, y el nombre acabó aplicándose a cualquiera que sostuviera políticas similarmente extremas.

(Pág. 110) (*) A Champollion.

11.-  Los vasos canopianos o canopes, eran recipientes de cerámica o piedra con las tapas en forma de cabezas de divinidades egipcias; se habían encontrado en todo Egipto, y en aquella época se creía que eran de la misma época y tenían la misma función que los vasos con forma de cabeza humana (el recipiente entero, no sólo la tapa) hallados solamente en el puerto de Canope.  En otro tiempo se creía que los vasos encontrados en Canope eran venerados como representaciones de un dios que también se llamaba Canope, pero las investigaciones posteriores habían demostrado que en realidad estos vasos eran personificaciones del dios egipcio Osiris y correspondían al período griego o romano.  Gracias a sus amplias investigaciones sobre la geografía del antiguo Egipto, Champollion sabía que era muy improbable que «Canope» fuera el antiguo nombre egipcio del puerto, y tampoco había encontrado menciones de un dios llamado «Canope» en los antiguos textos griegos y latinos.  En realidad, el puerto sólo se llamó Canope en la época griega.

(Págs. 111 y 112)

12.-  Champollion ya había comprendido que los dos tipos de vasos debieron de tener diferentes funciones y rituales, porque las vasijas con forma de cabeza humana sólo se encontraban en Canope y correspondían al período griego. Los mal llamados vasos canopianos, con sólo tapa en forma de cabeza humana, eran mucho más comunes y estaban más difundidos; casi todos habían sido encontrados en tumbas por árabes que solían vaciarlos de su contenido antes de venderlos a comerciantes y coleccionistas.

(Pág. 112)

13.-  Este trabajo (*) llevó a Champollion a la conclusión de que las cuatro cabezas que aparecían en las tapas de los vasos canopianos (mujer, babuino, halcón y chacal) correspondían a los cuatro espíritus simbólicos que, según los mitos egipcios, presidían el examen del alma ante el tribunal del dios del Mundo de los Muertos.  Cuando se descifraron los jeroglíficos, quedaron confirmados los resultados de este notable experimento arqueológico, y las divinidades guardianas de los vasos se identificaron como «los cuatro hijos de Horus»: la "mujer" era en realidad el dios Imsety, guardián del hígado; el "chacal" era el dios Duamutef, guardián del estómago; el "mono" era el dios Hapy, guardián de los pulmones; el "halcón" era el dios-halcón Qebsennuef, guardián de los intestinos. Generalmente se utilizaba un juego de estos vasos canopianos para guardar los órganos internos embalsamados que se extraían durante la momificación.  En la versión más completa del proceso, sólo se dejaban en el cuerpo momificado el corazón y los riñones; el cerebro se extraía a trozos con un gancho que solía insertar a través del orificio nasal izquierdo y dichos trozos se tiraban.  La mayoría de las momias estaban acompañadas por un juego de vasos canopianos o de «paquetes canopianos» que contenían las vísceras embalsamadas, muchas veces con figuras de los dioses guardianes incluídas entre los vendajes.

(Págs. 112 y 113) (*) El experimento de Champollion consistió en sacar el contenido de un vaso canope y estudiarlo hasta llegar a la conclusión de que era una víscera humana.

14.-  El modesto experimento de Champollion abrió el camino en este campo, pero lo que no consiguió fue corregir el equívoco nombre de «vaso canopiano» que los egiptólogos aún siguen utilizado para designar estos recipientes.

(Pág. 113)

15.-  (*) Sin esperanzas para el futuro, escribió: "Mi destino está claro... intentaré comprar un tonel como Diógenes... Creo firmemente que nací en mal momento y que nada de lo que más deseo sucederá jamás.  Soy empujado irresistiblemente por mi cabeza, mis gustos y mi corazón a caminos difíciles, erizados de obstáculos que se renuevan sin cesar.  Ese es mi destino y habrá que sufrirlo como sea...".  Se dice que Diógenes, filósofo griego que fundó la escuela cínica de filosofía, adoptó un modo de vida lo más parecido posible a la vida «natural» de los hombres primitivos, rechazando todas las posecioens materiales, viviendo en un barril y mendigando para comer.  También rechazó todas las formas de educación y cultura, el matrimonio, la familia, la reputación mundana y política, y abogó por la libertad sexual.

(Págs. 118 y 119) (*) Champollion

16.-  (*) El enemigo se representa como un hombre con las manos atadas a la espalda, debido a las creencias religiosas y mágicas de los egipcios.  Dado que se pensaba que las imágenes y esculturas podían cobrar vida mdiante hechizos mágicos, todas las representaciones potencialmente peligrosas tenían que ser neutralizadas, no fuera a ser que cobraran vida accidentalmente, por eso, en el caso del enemigo se representa como un cautivo indefenso.

(Pág. 182) (*) En los jeroglíficos

17.-  La palabra copta para designar Egipto es "keme", y la antigua palabra egipcia era "kmt" (que se pronuncia más o menos como "kemet").

(Pág. 184)

18.-  ... reconoció el signo anterior como una imagen de un ibis, que según los autores antiguos era el símbolod el dios Thoth, adorado por los egipcios como inventor de los jeroglíficos y dios de los escribas.

(Pág. 185)

19.-  El nombre era parte integrante de la persona, de modo que si se dejaba de escribir el nombre de una persona, a ésta le era imposible sobrevivir en la otra vida.  En ocasiones, algunos nombres se borraban para destruir a su poseedor, y la «pérdida del nombre» era uno de los castigos por alta traición en el antiguo Egipto.  Escribir el nombre del faraón dentro de una cartucho (*) era un acto religioso y mágico a la vez, con el que se pretendía proteger al faraón y asegurar que viviría eternamente.

(Pág. 198) (*) El jeroglífico en forma de cartucho significa «todo lo que está rodeado por el sol» y representa un lazo hecho con una cuerda doble con los extremos atados para formar un círculo continuo (Pág. 198).

20.-  El papiro, que los egipcios llamaban "shefedw" «rollo de papiro», era una especie de papel hecho con la planta del papiro, que en otros tiempos crecía abundantemente en las quietas y poco profundas aguas de las marismas egipcias.  La planta se utilizaba para construir una gran variedad de objetos, desde sandalias y cestos hasta barcos fluviales, pero para fabricar papel se utilizaba el tallo.  Después de recoger las plantas se cortaban los tallos a la longitud deseada y se pelaba la piel o corteza.  Después se cortaba el núcleo del tallo en tiras que se colocaban una junto a otra; encima se colocaba otra capa de tiras, perpendiculares a las de la primera capa.  A continuación, se prensaban o aplastaban a golpes las dos capas, y los adhesivos naturales de la planta pegaban las dos partes al secarse.  El resultado era una hoja de papiro, algo más gruesa que el moderno papel de escribir, lista para que el escriba la utilizase.

(Pág. 217)

21.-  En general, los escribas utilizaban un equipo muy básico, llamado "mehed" «paleta de escriba».  Las plumas se hacían de caña, con los extremos deshilachados para formar un instrumento más parecido a un pincel que a una plumilla.  Para los textos escritos se utilizaban tintas negra y roja, pero para las ilustraciones que acompañaban al texto se usaban además otros colores.  Las tintas se preparaban en pastillas sólidas, que se encajaban en los huecos de una larga paleta rectangular, que solía ser de madera.  El escriba no utilizaba tintas en forma líquida, sino que mojaba en agua la pluma de caña y luego la frotaba sobre la pastilla de tinta.  Por razones de comodidad, las hojas de papiro se enrollaban, y los rollos, que se podían atar o sellar, solían guardarse en cofres de madera o en vasijas de cerámica.  Lo normal era que los textos largos, se guardaran en su propio cofre o recipiente.

(Pág. 217)

22.-  Muchos de ellos (*) eran recopilaciones de hechizos para asegurar la supervivencia de los difuntos en la otra vida (a esta colección de hechizos se le conoce ahora como el «Libro de los Muertos»).

(Pág. 217) (*) Rollos de papiro.

23.-  Que los papiros se encontraran en tan lamentable estado se debía en gran parte al trato que habían sufrido durante el transporte.  En el clima de Egipto, el papiro es sumamente duradero -los más antiguos que se conservan tienen casi 5,000 años-, pero la falta de cuidados y el clima húmedo pueden reducir rápidamente el frágil papiro a fragmentos.  Otro problema es el desenrrollamiento de los papiros, que son muy quebradizos; muchos de ellos languidecen sin abrir en los museos, y su contenido seguírá siendo un misterio ientras no se inventen nuevas técnicas para desenrrollarlos.

(Pág. 218)

24.-  Cruzando a la orilla occidental del Nilo, la expedición llegó a las ruinas de la ciudad de Menfis, que fue durante un tiempo la capital del antiguo Egipto y ahora estaba parcialmente inundada por el Nilo.  Este desbordamiento anual, consecuencia de las fuertes lluvias de verano en Etiopía, llegaba a Asuán a finales de junio y a El Cairo a finales de septiembre, cuando las aguas empezaban a retroceder.  Los desbordamientos depositaban fango negro fertilizante a todo lo largo del Valle del Nilo.  En el antiguo Egipto, la altura de la inundación anual decidía si al año siguiente habría comida de sobra o se pasaría hambre, y por eso se media su altura a lo lardo del Nilo con «nilómetros» y se adoraba al dios Hapy, personificación del desbordamiento.  La inundación anual, el pulso del antiguo Egipto, ya no se produce desde hace 30 años, porque el agua se acumula en el enorme lago Nasser, detrás de la presa de Asuán, al sur del país.

(Pág. 249)

25.-  Los egipcios dividían la oche en doce horas y el día en otras doce.  De hecho, parece que los egipcios fueron el primer pueblo que utilizó esta división del día en 24 horas.  El año se dividía en tres estaciones: "akhet", la estación del desbordamiento del Nilo; "peret", el equivalente de la primavera, cuando empiezan a brotar los cultivos; y "shema", la época de la cosecha.  Cada estación estaba dividida en 4 meses y cada mes en tres semanas de diez días, de modo que el año constaba de doce meses de treinta días cada uno: un total de 360 días.  Para alcanzar la cifra de 365 días, se añadieron cinco días más, que se consideraban como los «cumpleaños» de los dioses Osiris, Isis, Horus, Seth y Neftis.  Las fechas se decían según el año de reinado del faraón del momento.  Por ejemplo: "segundo año, segundo mes de inundación, día 1, bajo la majestad del rey Khakaure".

(Pág. 251)

26.-  A continuación, los expedicionarios se proponían explorar el terreno funerario de los faraones, en la orilla occidental.  Los antiguos egipcios tenían varios nombres para esta necrópolis, entre ellos «Lugar Bello», «Gran Campo» y «Bella Escalera del Oeste», pero su nombre oficial era: «La Gran y Noble Tumba de los Millones de años del Faraón, Vida, Fuerza, Salud, en el Oeste de Tebas».  Champollion se enteró de que el nombre árabe del lugar era "Biban-el-Molouk", que significa «Las Puertas de los Reyes», un eco inconsciente de la «Tebas de las Cien Puertas», que es como se describe la Tebas egipcia en la Iliada de Homero para distinguirla de la Tebas griega.  Adaptando ligeramente el nombre, Champollion llamó al lugar el "Valle de los Reyes", que es como se le conoce comúnmente hoy día.

(Pág. 264)

27.-  La faraona era Maatkare Hatshepsut-Amón, conocida habitualmente como Hatshepsut.  Era hija del faraón Tutmosis I y tras el reinado de su medio hermano Tutmosis II detentó el poder como regente mientras crecía su sobrino Tutmosis III.  Lo insólito fué que se autoproclamó  faraona, y probablemente reinó desde 1498 hasta 1483 a.C., compartiendo el poder con su sobrino durante gran parte del tiempo.  Después de su muerte, su nombre fue borrado, probablemente más para purgar la blasfemia de un faraón femenino que por resentimiento por parte de su sobrino.

(Págs. 268 y 269)

28.-  «ELEGIA A LOS AUTORES MUERTOS»  Pero, si hicieras esas cosas, serías conocedor de la escritura.  En cuanto a aquellos escribas y sabios del tiempo que vino después de los dioses, -los que podían prever lo que iba a suceder, lo que sucedió-, sus nombres perdurarán toda la eternidad.  Aunque se hayan ido, aunque su vida haya terminado y toda su gente haya quedado olvidada.  Ellos no hicieron pirámides de bronce con estelas de hierro.  Ellos no reconocieron como herederos sólo a sus hijos y a los descendientes que pronuncian sus nombres.  Hicieron otros herederos suyos con los escritos y las enseñanzas que hicieron.  Se encomendaron a sí mismos el libro, como lector-sacerdote, la tabla de escribir como hijo amado, las enseñanzas como sus pirámides, la pluma como su bebé, la superficie de piedra como su esposa.  Desde lo grande hasta lo pequeño, se les entregan para ser sus hijos.  El escriba es su cabeza.  Se hicieron puertas y mansiones: han caído.  Sus sacerdotes  funerarios se marcharon mientras sus estelas se cubrían de tierra.  Sus cámaras fueron olvidadas, pero sus nombres aún se pronuncian al ver sus rollos, los que ellos hicieron cuando existían.  Qué bueno es su recuerdo y lo que hicieron para los límites de la eternidad.  ¡Sé escriba! Métete en la cabeza que tu nombre existirá como el de ellos.  El rollo [de papiro] es más excelente que la estela tallada, que el recinto que se construye.  Ellos sirven como capillas y pirámides en el corazón del que pronuncia sus nombres.  Con seguridad, un nombre en la boca de la humanidad es eficaz en la necrópolis. Un hombre ha muerto: su cadáver es polvo, y su gente ha desaparecido de la tierra.  Un libro es lo que hace que se le recuerde en la boca de uno que habla. Más excelente es un rollo [de papiro] que una casa construída, que una capilla en el oeste.  Es mejor que una manción establecida, que una estela en un templo...

(Págs. 292, 293 y 294)

29.-  Como los templos y tumbas eran tan importantes, se construían de piedra para que duraran lo más posible, pero las casas dónde vivían los egipcios no eran tan importantes, y todas, desde las humildes cabañas de los campesinos a los grandes palacos de los faraones, se construían con ladrillos de barro y ha quedado muy poco de éstas estructuras domésticas.  En su visiónde la muerte y la vida en el Más Allá, los egipcios eran estrictamente lógicos: una casa  o un palacio sólo se podían disfrutar mientras durara la vida, pero una tumba era «unca casa para la eternidad».

(Pág. 295)

30.-  En el antiguo Egipto nunca existió una religión unificada, porque la religión egipcia se desarrolló a partir de la creencia en muchos dioses distintos con diferentes mitologías, pero el faraón era en todo Egipto el intermediario entre los dioses y el pueblo.

(Pag. 295)

31.-  Los egipcios tenían miedo a cualquier cambio que pudiera desencadenar una catástrofe ruinosa, y por eso su actitud era conservadora: les interesaba impedir los cambios y mantener la estabilidad.

(Pág. 295)

32.-  En lugar de cuerpo y alma - o cuerpo, mente y espíritu -, los antiguos egipcios creían que una persona estaba formada por cinco elementos distintos: el cuerpo físico o cadáver (khat); el (ba); el (ka); el nombre de la persona (ren); y la sombra o espectro de la persona (shut).

(Pág. 298)

33.-  El "ka", que a veces se traduce libremente como «alma», era la fuerza vital de un individuo, que seguía viviendo después de la muerte pero necesitaba mantenimiento.  Las ofrendas de comida que se hacían a los difuntos no eran para que las comiera y consumiera el ka; antes bien, el ka asimilaba direntamente las propiedades vitalizadoras de las ofrendas.  El "ba", que a veces se traduce libremente como «personalidad» estaba compuesto por todos los elementos no físicos que hacen única a una persona.  Para sobrevivir después de la muerte, la persona tenía que viajar desde la tumba y reunirse con su "ka", pero como esto era imposibles para el cuerpo físico, el "ba" se encargaba de ello.  Una vez reunidos, el "ba" y el "ka" se convertían en el "akh" (que a veces se traduce como «el muerto bendito»), la forma inalterable que adoptan los difuntos para habitar el otro mundo durante toda la eternidad.

(Pág. 298 y 299)

34.-  Hay otro homenaje a Champollion que puede parecer un poco extravagante: uno de los cráteres de la luna lleva su nombre.  También existe un cráter con el nombre de Joseph Fourier, el hombre que le introdujo  en los jeroglíficos, y otro con el nombre del principal rival de Champollion, Thomas Young.  Aunque resulte algo extraño, es un homenaje adecuado pra aquellos hombres que tanto se comprometieron en el desciframiento de los jeroglíficos, porque en el antiguo Egipto la luna era el dominio del dios Thoth, que cumplía varias funciones en la mitología egipcia, entre ellas la de protector de los muertos.../... y en la antigua religión egipcia se identificaba a Thoth con la luna.  En algunas partes de Egipto, se creía que los difuntos atravesaban el cielo montados sobre la luna y protegidos por el dios Thoth, pero lo más importante es que Thoth en todo Egipto era el dios de los escribas, del conocimiento y de la verdad; y sobre todo, se creía que había sido él, el dios que inventó los jeroglíficos.  Uno de sus numerosos títulos era:  «el que dio las palabras y la escritura».

(Págs. 303 y 304)

35.-  Máxima egipcia:  «Es bueno hablarle al futuro, porque escucha»

(Pág. 304)


Podría haber "sacado" muchas más notas interesantes (al menos en mi opinión) pero muchas contenían jeroglíficos que por razones obvias no se pueden transcribir con un programa normal de computadora y otras más, por razón de que no convenía que re-escribiera el libro entero.

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Una de piratas

Por Tenshys - 19 de Julio, 2006, 17:56, Categoría: Notas Bibliográficas

            El año pasado, leí un libro (novela), escrito por Alberto Vázquez Figueroa, titulado “Piratas”; me gustó mucho, tiene una trama nada complicada de seguir, es muy ilustrativo en su narrativa y debo confesar que lanzó mi imaginación a mundos nuevos solo vistos por mí en “Peter Pan”, “Piratas del Caribe” o “Sinbad <El marino>”.

            Pues bien, ayer miré en The History Channel 2 documentales acerca de los verdaderos piratas de finales del siglo XVII y siglo XVIII y recordé algo que leí en citado libro y que en aquél entonces me pareció interesante, por lo que pensé en colgarlo aquí por si a alguien también le parece interesante y por motivos un poco más egoístas: recordarlo yo cuando lo necesite (si alguna vez eso sucede).

            El punto del que hablo es que hasta que leí la novela del Sr. Vázquez Figueroa siempre creí que “corsario” “pirata” y “bucanero” eran sinónimos (quizá demasiada ignorancia de mi parte y en parte por el mal uso que a veces se le da a nuestro idioma). 

Según el autor:

            “A los corsarios ingleses, franceses y holandeses, que habían recibido de sus respectivas coronas la orden expresa de impedir que España se fuera haciendo cada vez más poderosa a base de recibir oro, perlas, diamantes y esmeraldas de sus riquísimas colonias, lo único que por lógica importaba era cortar el suministro de entrada de tales riquezas, aunque fuera por el expeditivo procedimiento de enviar dichos galeones al fondo del mar, y debido a ello sus victorias fueron sin duda espectaculares, ya que no se trataba de apresar a un enemigo o vencerlo en un combate equilibrado, sino sólo de destruir inermes buques de transporte empleando para ello los mejores navíos de guerra del momento.

            De tanto en tanto, y si la situación resultaba propicia y presentaba escaso riesgo, optaban por apoderarse del botín, pero ésa no constituía en absoluto la misión que les habían encargado sus soberanos al concederles la famosa patente de corso, por lo que, de hecho, un corsario no tenía el menor reparo en hundir toda una flota aunque ello no le reportara provecho alguno, ya que a decir verdad no eran más que una especie de «terroristas de estado» de su tiempo al servicio de intereses puramente políticos.

            Eso hacía que la mayoría de los auténticos piratas los aborrecieran, ya que la destrucción indiscriminada de ingentes riquezas que de otro modo podían favorecer a muchos se les antojaba un estúpido despilfarro y un peligro para la seguridad, opinando, con innegable buen sentido, que todo el oro, la plata o las esmeraldas que fueran a parar al fondo del mar ni siquiera a los peces beneficiaban, mientras que las innumerables vidas que se perdían en tan bárbaros ataques sólo servían para que las autoridades españolas lanzasen al mar nuevos barcos de guerra que combatían por igual al «honrado pirata» que al salvaje corsario.

            Eso no significaba, sin embargo, que de tanto en tanto algunos de los más inescrupulosos de tales piratas decidieran unirse a los corsarios a la hora de enfrentarse a una potente escuadra o asaltar una plaza fuerte, aunque dejando siempre muy claro que si la misión de unos era la de destruir la de los otros seguía siendo la de saquear.

            Con el transcurso del tiempo, y vistas las múltiples ocasiones en que tuvieron lugar tales alianzas, las víctimas, y más tarde los historiadores, olvidaron las diferencias que en un principio separaron a piratas y corsarios, acabando por meterlos a todos en el mismo saco, aunque era, eso sí, un saco cuya sola mención causaba espanto. 

Páginas 26 y 27 (de la edición que yo tengo) 

            “Los que antaño fueran riquísimos trapiches de azúcar que enviaban a la metrópoli toneladas del preciado «oro blanco» que había venido a sustituir ventajosamente al amarillo, cuyas minas se habían agotado, sufrieron tal presión impositiva por parte de las insaciables sanguijuelas de la avariciosa Casa de Contratación de Sevilla, que al fin se declararon en bancarrota y fueron abandonados para que el moho los corrompiese, al tiempo que se dejaban de cultivar los enormes cañaverales que muy pronto se vieron invadidos por ingentes manadas de cerdos salvajes.

            Curiosamente, la ruina del negocio del azúcar propició el nacimiento de una nueva y floreciente industria, ya que pequeños grupos de inmigrantes franceses que se habían establecido en el extremo oeste de la isla descubrieron muy pronto que cazando cerdos salvajes y ahumando su carne en un BUCAAN tal como solían hacer en su patria, se conseguía un producto muy apreciado por los marinos, ya que tenía un sabor delicioso y se conservaba largos meses sin deteriorarse.

            De ahí nació la nueva estirpe de los BUCANIERS o BUCANEROS, hombres rudos, sucios y malolientes que recorrían la agreste geografía dominicana abatiendo bestias que cargaban luego hasta los puertos de una costa a los que acudían todos los navíos de las Antillas.

            No obstante, incapaz de aprender de sus infinitos errores, la siempre avara y estúpida Casa de Contratación decidió una vez más que si los barcos necesitaban carne ahumada tenían la obligación de comprar la agusanada, correosa y costosísima cecina importada por ella misma desde Sevilla, y para librarse de cualquier tipo de competencia envió un ejército al mando de Don Federico de Toledo con orden de expulsar a los sufridos bucaneros.

            El largo e implacable acoso dio como resultado que al cabo del tiempo los bucaneros decidieran hacerse fuertes en el pequeño y agreste islote de La Tortuga, a sólo unas millas al norte de La Española, desde donde realizaban rápidas incursiones de caza en los cañaverales dominicanos retornando de nuevo a su islote, que era adonde acudían ahora los buques a abastecerse.”

Página 97 (de la edición que yo tengo)



Bueno es todo, espero y sirva de algo esta pequeña lección ilustrativa acerca de los piratas.

 

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